Este es otro ejemplo de un proceso creativo que pasa por sus propios ciclos. La charla con Maru lo representa muy bien. Primero fue una idea, después creció, tomó forma y finalmente se compartió y se semilló en la vida de cada mujer que estaba presente.
La Creatividad reside en la Ciclicidad.
Toda cosa que se crea para por ciclos. Todo lo que vive tiene sus ritmos cíclicos… y así puedo seguir dando ejemplos y frases…
Maru es Licenciada en Comunicación, fundadora y directora de Candombe Comunicación y docente en la Universidad de Río Negro. Nos conocimos hace algunos años, a partir de un taller de Creatividad Cíclica Lunar que brindé un otoño, y desde entonces seguimos compartiendo todo lo que ese encuentro abrió; tanto en su vida, como en la de aquel grupo de mujeres y en la mía también.
Siento que en esta charla aparecieron temas muy importantes, porque muchas veces una mujer escucha “ciclo menstrual” y siente que este no es su tema. Porque ya no menstrúa. Porque nunca tuvo molestias. Porque la menstruación jamás le generó conflicto o directamente “ni la siente”.
Y justamente ahí es donde esta conversación cava profundo.
Porque algo te toca y te nombra.
Sí, esta información también es para vos.
Nacimos con un cuerpo que, en determinada etapa de la vida, comienza a ciclar. Y si eso sucede, si la naturaleza dispuso ese tiempo durante décadas de nuestra existencia, ¿no da curiosidad preguntarnos qué más trae? ¿Qué más intenta mostrar? Porque siento que nos contaron una sola parte de la historia. Y encima quedó muy asociada al padecimiento, como si menstruar fuese una incomodidad inevitable o incluso una falla.
Y como dice Parise: “No existe error de diseño en el Universo”.
La vida entera es cíclica.
Lo vemos en la tierra y sus estaciones. En la luna y su luz. En la savia que sube y baja en las plantas. En la vida misma y sus etapas. También apareció durante la charla el ejemplo del proceso arquitectónico de una casa: primero un pedazo de tierra, una idea, después planos, despejar y limpiar el terreno, las fundaciones, decisiones, tiempos, construcción y finalmente una casa (y en el mejor de los casos, con terminaciones y todo).
Y así con todo, hasta con vínculos, un libro, un cuadro, una huerta, un jardín.
Sin embargo, aprendimos que si tenemos una meta el camino tiene que ser lineal. Que si un día la energía está baja y no estamos “haciendo”, entonces hay que “esperar a que se pase” y volver a producir.
¿Y si igual se está haciendo… pero otra cosa?
Algo que resonó mucho fue darle lugar a esos tiempos invisibles.
El invierno es tan importante para un árbol como el verano. Sin invierno no hay fruto. Y quizás ese sea también el mensaje que trae nuestra biología: ovarios, cerebro, útero… una inteligencia viva que muchas veces nos pide respetar los ritmos para poder experimentar una vida fértil en todos sus aspectos.
Te invito a escuchar esta conversación. Fue mucho más que hablar de menstruación.
Siento que hablamos de una forma de habitar la vida.
Y quizás sea en ese ritmo donde vive la verdadera magia.
Gracias Vida, seguimos con estas conversaciones necesarias y poderosas.