Última charla ritual, bajo la Luna Llena
Qué preciosa conversación compartimos con Yemile Salem, ilustradora, serigrafista y creadora de Mamachitas.ar
No deja de maravillarme escuchar las historias de cada mujer. Las escucho como quien escucha un cuento alrededor del fuego y pienso en cómo la Naturaleza nos llama una y otra vez, si nos abrimos a escuchar.
Y el ritual es la puerta de entrada.
Creo que todas las personas tienen sus rituales: esos momentos cotidianos en los que estamos completamente presentes, unidas a lo que está sucediendo. Donde no hay separación entre nosotras y la experiencia. Puede ser el mate de la mañana: prepararlo, esperar que esté listo, sostenerlo entre las manos, mirar por la ventana mientras lo tomamos. Todo eso es ritual. Y para mí, el mate de la mañana es muy sagrado.
También es cierto que muchos ritos se han ido perdiendo y, de alguna manera, en ese olvido también nos hemos perdido un poco.
El rito de la menstruación es uno de ellos. Por eso, cuando nos escuchamos y compartimos cómo fue el camino de regreso de cada una hacia su ciclicidad, algo se confirma una y otra vez: esa sabiduría sigue ahí.
Habita bajo nuestros pies, en nuestros cuerpos, en nuestros secretos.
Sigue viva.
Yemile cuenta que comenzó a escuchar una voz amorosa que aparecía en momentos de dolor, desafío o quietud. A través del dibujo, que luego tomó forma de muñecas, encontró su manera de ritualizar la vida. Y desde ese lugar hoy lo comparte con otras personas. ¿No es hermoso? Díganme sino es maravilloso cómo la creatividad nos reconfirma una y otra vez.
Después de escuchar tantas historias, siento que estamos hablando de mucho más que menstruación. Como si reducirla únicamente a los días de sangrado fuera perder de vista algo esencial.
Estamos comprendiendo un orden más profundo:
las leyes de la Naturaleza expresándose a través de cuerpos que ciclan.
La vida recordándose a sí misma.
Te invito a escuchar esta hermosa charla. Aunque no se alcance a ver en la grabación, la Luna Llena iluminaba todo. Bajo este cielo patagónico, celebrando aquello que ya estamos listas de Ver.